El ciclismo está herido, herido, hasta diría yo, de muerte. Los casos de dopaje se suceden unos tras otros sin que nada, ni en apariencia ni en fondo, suceda. Vinokourov, Heras, Landis,... y ahora Rasmussen. Son muchos nombres, y no precisamente ciclistas de tercera fila, los que, desgraciadamente, día tras día emborronan las páginas de los periódicos con transfusiones ilegales de sangre, cantidades anormales de testosterona y otra multitud de delitos deportivos que dañan, hasta matarla, la imagen del ciclismo. Campeones o líderes del Tour, grandiosos escaladores,… ¡Ciclistas de enorme talento!
Hoy es un día triste. Sí, Contador es el nuevo líder del Tour de Francia y posiblemente un español (el madrileño) se alce con la victoria final. Pero, en realidad, ya todos estamos pendientes de cuando será el siguiente, el siguiente caso; el que pueda dar la puntilla a un deporte que poco más le queda por ofrecer.
Ahora bien, reflexionemos durante un instante. Sí, es cierto, los ciclistas están hechos de otra pasta, una pasta que les permite un aguante al alcance de muy pocos. Pero, pensemos, ¿es posible para un ser humano, por muy fuerte que sea, aguantar durante tres semanas una carrera en la que cada día hay que hacer una media de aproximadamente 180 quilómetros a los que hay que añadir que muchos de ellos son puertos de montaña de extrema dificultad que si bien son espectaculares para los espectadores, son inhumanos para los ciclistas? Y a las tres semanas que dura el Tour de Francia hay que sumar Giro de Italia, Vuelta a España, clásicas, carreras de una semana,…
Inaguantable para cualquier ser humano. Reflexionemos, ¿qué estamos haciendo con el ciclismo?
Ahora el COI ha amenazado con excluir al ciclismo como deporte olímpico debido a los constantes casos de dopaje. Ese no es EL PROBLEMA, sólo es uno más.
Estoy seguro que todos los aficionados al ciclismo queremos una solución para un deporte que se desangra día tras día. Sólo esperamos que aquellos que manejan el cotarro nos la proporcionen, y rápido, una solución porque si no,... resucitar a un muerto es ya muy difícil.
P.D.: Esto merece un análisis mucho más extenso, que lo haremos, pero por falta de tiempo me tengo que quedar en esto.¡Hasta la vista!
P.P.D.: Extraído de unha publicación de "DiarioDePeriodismo" en 'www.diariodeperiodismo.es'
